Empecemos con el copy:
- Mercados de contratación de programadores
- Colaboración masiva a través de herramientas colaborativas como redes sociales, blogs, etc.
- El Internet de las cosas: una capa intermedia entre las redes de información y el mundo real.
- Las franquicias han resultado ser un modelo de negocio muy exportable de España y que permite.
- La importancia de los mentores en las nuevas relaciones laborales.
Otras cuatro impresiones para las que no he conseguido encontrar fuente de información:
- Uno de los obstáculos para la especialización es el reducido tamaño de los nichos de mercado a nivel local o regional.
- El usuario no formado en las TIC no es capaz de discernir la calidad del sistema de información que recibe.
- El vacío legal al que enfrentan empresas y clientes cuando hay divergencias en el alcance del proyecto.
- Las principales empresas, con renombre a nivel nacional, no están muy interesadas en el nicho de las pequeñas empresas y ayuntamientos.
Y ahí va el paste: Una empresa con un modelo de franquicia que ofrezca a sus franquiciados una red social que facilite la colaboración para afrontar proyectos ambiciosos.
Para dar una visión general, vamos a usar un ejemplo identificando los principales actores:
- En primer lugar, tendremos a los clientes finales, valga la contradicción. Estos serán pequeñas empresas o corporaciones municipales, que no son del todo conscientes que podrían mejorar su productividad a través de un sistema de información.
- En segundo lugar, tendremos a los franquiciados. Estos serán profesionales que han conseguido crearse su red de contactos y están cansados de ser exprimidos por grandes multinacionales o carniceras. Sin embargo, no pueden asumir el riesgo de contratar mucho personal y además no alcanzan economías de escala. Por ello, en muchos casos, a los clientes les sale más rentable adquirir programas de ámbito general que no satisfacen plenamente sus necesidades.
- En tercer lugar, tendremos a los "constructores". Serían el "personal" de los franquiciados. Esta red social sería atractiva para ellos porque no les exigiría dedicación plena, les puede facilitar la adquisición de experiencia si están estudiando y, además, les permitirá implicarse en los proyectos que ellos escojan.
- En cuarto lugar, estarían los servicios adicionales que se ofrecerían directamente por la empresa o por otros miembros de la red social: auditoría de calidad, infraestructura hardware/software, formación, servicios legales, traducción, diseño gráfico, etc.
En cuanto a la red social, la estructura podría ser la siguiente:
- Los constructores entrarían en la red a través de invitación de otros miembros. Una posibilidad interesante sería que se estableciera una relación de mentorazgo en la que los éxitos del mentorado aparecieran en la ficha del mentor.
- En principio, no sería imprescindible que los franquiciados pagaran por pertenecer a la franquicia, pero tendrían que firmar un contrato legal.
- La empresa se encargaría del mantenimiento de la red, del arbitraje en los conflictos entre los miembros y del ofrecimiento de servicios adicionales. La monetización del servicio se podría realizar a través de varias posibilidades, que serán analizadas en entradas posteriores.
Por supuesto, esta no es una idea muy revolucionaria en la situación actual. Ni siquiera tecnológicamente es complicada. Incluso ya hay ciertos movimientos en ese sentido que no creo que tarden mucho en consolidarse. Por otro lado, son tantos los conceptos implicados (legales, estratégicos, tecnológicos, metodológicos, etc.) que sería bastante complicado desarrollar esta idea en la forma y tiempo requeridos.
Por lo tanto, disfrutaremos de la parálisis por el análisis estudiando estas nuevas iniciativas a través de este pequeño proyecto, denominado paste, que espero que sirva de "pegamento" entre las distintas entradas para dar coherencia al blog y hacerlo más interesante.