domingo, 31 de agosto de 2008

Copia y pega

En la anterior entrada expuse mi enfoque del sector, pero ¿cómo repercutirán los cambios del sector en las empresas? Por supuesto, haría falta tener una bola de cristal para saberlo a ciencia cierta, así que me voy a contentar con exponer una posible nueva empresa, aquella en la que me gustaría trabajar. Para alguien poco creativo como yo, la única forma de llegar a nuevas ideas es realizando "copy & paste" mental, así que no esperéis nada revolucionario :)

Empecemos con el copy:

Otras cuatro impresiones para las que no he conseguido encontrar fuente de información:
  • Uno de los obstáculos para la especialización es el reducido tamaño de los nichos de mercado a nivel local o regional.
  • El usuario no formado en las TIC no es capaz de discernir la calidad del sistema de información que recibe.
  • El vacío legal al que enfrentan empresas y clientes cuando hay divergencias en el alcance del proyecto.
  • Las principales empresas, con renombre a nivel nacional, no están muy interesadas en el nicho de las pequeñas empresas y ayuntamientos.

Y ahí va el paste: Una empresa con un modelo de franquicia que ofrezca a sus franquiciados una red social que facilite la colaboración para afrontar proyectos ambiciosos.

Para dar una visión general, vamos a usar un ejemplo identificando los principales actores:
  • En primer lugar, tendremos a los clientes finales, valga la contradicción. Estos serán pequeñas empresas o corporaciones municipales, que no son del todo conscientes que podrían mejorar su productividad a través de un sistema de información.
  • En segundo lugar, tendremos a los franquiciados. Estos serán profesionales que han conseguido crearse su red de contactos y están cansados de ser exprimidos por grandes multinacionales o carniceras. Sin embargo, no pueden asumir el riesgo de contratar mucho personal y además no alcanzan economías de escala. Por ello, en muchos casos, a los clientes les sale más rentable adquirir programas de ámbito general que no satisfacen plenamente sus necesidades.
  • En tercer lugar, tendremos a los "constructores". Serían el "personal" de los franquiciados. Esta red social sería atractiva para ellos porque no les exigiría dedicación plena, les puede facilitar la adquisición de experiencia si están estudiando y, además, les permitirá implicarse en los proyectos que ellos escojan.
  • En cuarto lugar, estarían los servicios adicionales que se ofrecerían directamente por la empresa o por otros miembros de la red social: auditoría de calidad, infraestructura hardware/software, formación, servicios legales, traducción, diseño gráfico, etc.

En cuanto a la red social, la estructura podría ser la siguiente:
  • Los constructores entrarían en la red a través de invitación de otros miembros. Una posibilidad interesante sería que se estableciera una relación de mentorazgo en la que los éxitos del mentorado aparecieran en la ficha del mentor.
  • En principio, no sería imprescindible que los franquiciados pagaran por pertenecer a la franquicia, pero tendrían que firmar un contrato legal.
  • La empresa se encargaría del mantenimiento de la red, del arbitraje en los conflictos entre los miembros y del ofrecimiento de servicios adicionales. La monetización del servicio se podría realizar a través de varias posibilidades, que serán analizadas en entradas posteriores.

Por supuesto, esta no es una idea muy revolucionaria en la situación actual. Ni siquiera tecnológicamente es complicada. Incluso ya hay ciertos movimientos en ese sentido que no creo que tarden mucho en consolidarse. Por otro lado, son tantos los conceptos implicados (legales, estratégicos, tecnológicos, metodológicos, etc.) que sería bastante complicado desarrollar esta idea en la forma y tiempo requeridos.

Por lo tanto, disfrutaremos de la parálisis por el análisis estudiando estas nuevas iniciativas a través de este pequeño proyecto, denominado paste, que espero que sirva de "pegamento" entre las distintas entradas para dar coherencia al blog y hacerlo más interesante.

¿Hemos perdido los tornillos?

La primera vez que escuché el concepto "Industria del software" fue en una de las clases del Dr. Ioannis Dimitriadis. El concepto es muy simple. Los diferentes paradigmas de programación han surgido en la búsqueda de unos componentes básicos estándares ("tornillos") a partir de los cuales construir nuevos componentes más complicados. Este proceso se repitiría hasta llegar a un sistema completo. Dado que las organizaciones utilizan Sistemas de Información, que incluyen software, hardware y otros aspectos como carga de datos y formación, me gusta más el término "Industria de los Sistemas de Información".

Sin embargo, a día de hoy, el desarrollo de software tiene más de artesanal que de industrial. Incluso existen diversas opiniones que consideran que así debe ser:

Supongo que en este tema, como en tantos otros, cada persona ve lo que quiere ver. No son pocos los profesionales que les gusta considerar que la informática es una actividad tan creativa como cualquier otra faceta artística. Por supuesto, el sector es tan amplio que da cabida a todos estos enfoques. En ese sentido, para una página web seguramente sea más apropiado un pequeño equipo sin roles diferenciados siguiendo metodologías ágiles, mientras que para un sistema complicado de la Administración que tenga múltiples interfaces con otros sistemas sea más necesario dedicar gran parte del tiempo inicial al análisis y diseño.

El problema radica en que, frecuentemente, los componentes de los equipos de trabajo no comparten un mismo enfoque, con lo que no se consigue ni favorecer la creatividad ni la productividad. ¿No os parece que cuando una empresa propone su visión, además de dejar claros sus objetivos (calidad, innovación, orientación al cliente, precio competitivo, etc.), también debería indicar sus líneas maestras para conseguirlos, es decir, su enfoque?

De nuevo, surge aquí el concepto de compromiso (la palabra más "ingeniera" que conozco): Creatividad vs. Planificación. Por mi parte, tengo mi postura bastante clara:
  • Cumplimiento de metodologías de trabajo: No más "síndrome de la hoja en blanco" ni documentación innecesaria (aquí también hay un compromiso).
  • Persecución de la estandarización de componentes básicos ("tornillos"): Nunca más volver a programar un reloj para una página web.
  • Especialización + Multidisclipinaridad (otro compromiso). Mi enfoque: saber mucho de lo tuyo, un poco del resto y a quién preguntar sobre lo que no sabes. Por supuesto, requiere formación continua y orientación a la colaboración.
  • Distinción de las tareas por su nivel de dificultad y por las habilidades requeridas: No más roles programador-analista-gerente-secretario.
  • Desarrollo de marcas y certificados que inspiren confianza a aquellos consumidores con menor conocimiento sobre las TIC.

La principal ventaja de seguir este enfoque es que favorece el reparto de trabajo y, con ello, la posibilidad de subcontratración y de joint-ventures. Esto facilitaría la creación de pequeñas empresas centradas en nichos del mercado con lo que se fortalecería el tejido empresarial del sector y dejaríamos de depender tanto de la grandes empresas para proyectos de tamaño considerable.

¿Cuál es tu enfoque? ¿Conoces una empresa que comparta tu mismo enfoque? ¿Encontraremos los tornillos?