domingo, 12 de octubre de 2008

Información = Oportunidades + Responsabilidad

"Nativo digital" es uno de los conceptos más repetidos últimamente. Está muy lejos de "red social", pero el hecho de que identifica a una generación completa lo hace muy atractivo.

Seguramente todas estas etiquetas ("Baby boomer", "Generación X", "Generación Y") son incapaces de definir algo de la complejidad de un grupo tan amplio de personas. Sin embargo, son útiles para destacar un conjunto de hechos que, sin duda, han marcado a cada una de estas generaciones.

También tienen cierta utilidad como palabras huecas, que cada uno interpreta como le apetece, así que ahí va mi opinión.

Más que la facilidad de relacionarse con los aparatejos o la capacidad de programar el vídeo, yo quiero destacar la nueva (ya ocurrió antes con la imprenta) explosión de intercambio de información facilitada por las herramientas digitales. De nuevo, la tecnología tendrá impacto en la sociedad: en las nuevas oportunidades para colaborar, en el sentido de responsabilidad sobre nuestras acciones, en la definición de ciertos derechos (privacidad y propiedad intelectual).

Cada vez tendremos más acceso a los detalles sobre la empresa para la qué trabajamos, el político al que votamos, cómo se fabrican los productos que nos gustan. Cada vez será más difícil taparnos los ojos a nosotros mismos y seremos conscientes de que, como trabajador/votante/cliente, no podemos eludir nuestra responsabilidad.

Por otro lado, la colaboración se continuará facilitando. Será más fácil agruparse para perseguir un objetivo común. Al mismo tiempo, el sentimiento de grupo se diluye, y las luchas tribales con él, porque ningún grupo nos representa en nuestra totalidad y ninguno puede suplantarnos. Ante nosotros un listado casi infinito de oportunidades.

Por supuesto, no hay que olvidarse de los peligros inherentes a todo cambio. En este caso, los principales parecen ser:
  • Sobresaturación de información
  • Falta de privacidad
  • Desincentivación de la actividad creativa
  • Pérdida de la sensación de realidad
  • Disminución de la capacidad de esfuerzo/concentración

No quiero dejar pasar la oportunidad de recomendaros el blog de José Cabrera, que trata mucho sobre este y otros temas relacionados. Aunque no se actualiza frecuentemente (como el mío), sus entradas son siempre muy interesantes (en esto va a ser que no hay similitud 8D ).

Para equilibrar, también os dejo la opinión de alguien que no le parece muy acertado el vocablo.

miércoles, 8 de octubre de 2008

¿Dónde está la pela?

Una de las principales cuestiones antes de montar un servicio de red social es "¿de dónde sacamos el dinero?". Aquí van algunas ideas aplicables a paste en el orden en que las he recordado:

15. Cuota a miembros
14. Publicidad
13. Venta de información a terceros
12. Cuentas premium
11. Medios de pago
10. Consultora de RR.HH.
9. Servicios a autónomos: fiscalidad, contabilidad, etc.
8. Servicios de oficinas matriz a proyectos: apoyo legal, traducción, promoción, diseño gráfico, etc.
7. Arbitraje
6. Formación
5. Cuota de franquiciados
4. Auditoría
3. Infraestructura de ejecución de servicios web
2. Cuota por uso de herramientas colaborativas
1. Venta de herramientas colaborativas y servicios asociados a empresas

¿Las aplicamos todas o hay que hacer una selección? Por aquello de que "El que mucho abarca, poco aprieta", parece lógico que debería hacerse una selección e ir aplicándolas según la etapa que atravesara la empresa y su entorno.

El criterio más clásico para una empresa cualquiera sería simplemente maximizar la rentabilidad. La empresa ofrece un servicio a través de unos activos en los que ha invertido; el cliente paga para cubrir los costes y dar rentabilidad a la inversión.

Sin embargo, el principal activo de una red social son precisamente sus usuarios. Por lo tanto, el criterio de selección será "preocuparse por ofrecer a los usuarios algo que necesiten". A lo que yo añadiría: "y no tocarles las narices más de lo imprescindible". Más concretamente, que las formas de monetizar la red interfieran lo menos posible en los siguientes objetivos:
  • Facilitar que los autónomos puedan ganarse las habichuelas
  • Dar la oportunidad de empezar en el mundo laboral de una forma menos impersonal
  • Ofrecer software adaptado para PyMEs a bajo coste
  • Cubrir los costes de establecimiento y mantenimiento de la infraestructura de la red social

Ya habrás adivinado que mis ideas favoritas son las últimas. ¿Cuál es tu "favo"? ¿Se te ocurre alguna más?

domingo, 31 de agosto de 2008

Copia y pega

En la anterior entrada expuse mi enfoque del sector, pero ¿cómo repercutirán los cambios del sector en las empresas? Por supuesto, haría falta tener una bola de cristal para saberlo a ciencia cierta, así que me voy a contentar con exponer una posible nueva empresa, aquella en la que me gustaría trabajar. Para alguien poco creativo como yo, la única forma de llegar a nuevas ideas es realizando "copy & paste" mental, así que no esperéis nada revolucionario :)

Empecemos con el copy:

Otras cuatro impresiones para las que no he conseguido encontrar fuente de información:
  • Uno de los obstáculos para la especialización es el reducido tamaño de los nichos de mercado a nivel local o regional.
  • El usuario no formado en las TIC no es capaz de discernir la calidad del sistema de información que recibe.
  • El vacío legal al que enfrentan empresas y clientes cuando hay divergencias en el alcance del proyecto.
  • Las principales empresas, con renombre a nivel nacional, no están muy interesadas en el nicho de las pequeñas empresas y ayuntamientos.

Y ahí va el paste: Una empresa con un modelo de franquicia que ofrezca a sus franquiciados una red social que facilite la colaboración para afrontar proyectos ambiciosos.

Para dar una visión general, vamos a usar un ejemplo identificando los principales actores:
  • En primer lugar, tendremos a los clientes finales, valga la contradicción. Estos serán pequeñas empresas o corporaciones municipales, que no son del todo conscientes que podrían mejorar su productividad a través de un sistema de información.
  • En segundo lugar, tendremos a los franquiciados. Estos serán profesionales que han conseguido crearse su red de contactos y están cansados de ser exprimidos por grandes multinacionales o carniceras. Sin embargo, no pueden asumir el riesgo de contratar mucho personal y además no alcanzan economías de escala. Por ello, en muchos casos, a los clientes les sale más rentable adquirir programas de ámbito general que no satisfacen plenamente sus necesidades.
  • En tercer lugar, tendremos a los "constructores". Serían el "personal" de los franquiciados. Esta red social sería atractiva para ellos porque no les exigiría dedicación plena, les puede facilitar la adquisición de experiencia si están estudiando y, además, les permitirá implicarse en los proyectos que ellos escojan.
  • En cuarto lugar, estarían los servicios adicionales que se ofrecerían directamente por la empresa o por otros miembros de la red social: auditoría de calidad, infraestructura hardware/software, formación, servicios legales, traducción, diseño gráfico, etc.

En cuanto a la red social, la estructura podría ser la siguiente:
  • Los constructores entrarían en la red a través de invitación de otros miembros. Una posibilidad interesante sería que se estableciera una relación de mentorazgo en la que los éxitos del mentorado aparecieran en la ficha del mentor.
  • En principio, no sería imprescindible que los franquiciados pagaran por pertenecer a la franquicia, pero tendrían que firmar un contrato legal.
  • La empresa se encargaría del mantenimiento de la red, del arbitraje en los conflictos entre los miembros y del ofrecimiento de servicios adicionales. La monetización del servicio se podría realizar a través de varias posibilidades, que serán analizadas en entradas posteriores.

Por supuesto, esta no es una idea muy revolucionaria en la situación actual. Ni siquiera tecnológicamente es complicada. Incluso ya hay ciertos movimientos en ese sentido que no creo que tarden mucho en consolidarse. Por otro lado, son tantos los conceptos implicados (legales, estratégicos, tecnológicos, metodológicos, etc.) que sería bastante complicado desarrollar esta idea en la forma y tiempo requeridos.

Por lo tanto, disfrutaremos de la parálisis por el análisis estudiando estas nuevas iniciativas a través de este pequeño proyecto, denominado paste, que espero que sirva de "pegamento" entre las distintas entradas para dar coherencia al blog y hacerlo más interesante.

¿Hemos perdido los tornillos?

La primera vez que escuché el concepto "Industria del software" fue en una de las clases del Dr. Ioannis Dimitriadis. El concepto es muy simple. Los diferentes paradigmas de programación han surgido en la búsqueda de unos componentes básicos estándares ("tornillos") a partir de los cuales construir nuevos componentes más complicados. Este proceso se repitiría hasta llegar a un sistema completo. Dado que las organizaciones utilizan Sistemas de Información, que incluyen software, hardware y otros aspectos como carga de datos y formación, me gusta más el término "Industria de los Sistemas de Información".

Sin embargo, a día de hoy, el desarrollo de software tiene más de artesanal que de industrial. Incluso existen diversas opiniones que consideran que así debe ser:

Supongo que en este tema, como en tantos otros, cada persona ve lo que quiere ver. No son pocos los profesionales que les gusta considerar que la informática es una actividad tan creativa como cualquier otra faceta artística. Por supuesto, el sector es tan amplio que da cabida a todos estos enfoques. En ese sentido, para una página web seguramente sea más apropiado un pequeño equipo sin roles diferenciados siguiendo metodologías ágiles, mientras que para un sistema complicado de la Administración que tenga múltiples interfaces con otros sistemas sea más necesario dedicar gran parte del tiempo inicial al análisis y diseño.

El problema radica en que, frecuentemente, los componentes de los equipos de trabajo no comparten un mismo enfoque, con lo que no se consigue ni favorecer la creatividad ni la productividad. ¿No os parece que cuando una empresa propone su visión, además de dejar claros sus objetivos (calidad, innovación, orientación al cliente, precio competitivo, etc.), también debería indicar sus líneas maestras para conseguirlos, es decir, su enfoque?

De nuevo, surge aquí el concepto de compromiso (la palabra más "ingeniera" que conozco): Creatividad vs. Planificación. Por mi parte, tengo mi postura bastante clara:
  • Cumplimiento de metodologías de trabajo: No más "síndrome de la hoja en blanco" ni documentación innecesaria (aquí también hay un compromiso).
  • Persecución de la estandarización de componentes básicos ("tornillos"): Nunca más volver a programar un reloj para una página web.
  • Especialización + Multidisclipinaridad (otro compromiso). Mi enfoque: saber mucho de lo tuyo, un poco del resto y a quién preguntar sobre lo que no sabes. Por supuesto, requiere formación continua y orientación a la colaboración.
  • Distinción de las tareas por su nivel de dificultad y por las habilidades requeridas: No más roles programador-analista-gerente-secretario.
  • Desarrollo de marcas y certificados que inspiren confianza a aquellos consumidores con menor conocimiento sobre las TIC.

La principal ventaja de seguir este enfoque es que favorece el reparto de trabajo y, con ello, la posibilidad de subcontratración y de joint-ventures. Esto facilitaría la creación de pequeñas empresas centradas en nichos del mercado con lo que se fortalecería el tejido empresarial del sector y dejaríamos de depender tanto de la grandes empresas para proyectos de tamaño considerable.

¿Cuál es tu enfoque? ¿Conoces una empresa que comparta tu mismo enfoque? ¿Encontraremos los tornillos?

viernes, 6 de junio de 2008

¡A por los indios! (los piratas)

En la anterior entrada comentaba el gran desarrollo experimentado por el sector TIC en India a través de sus STPI (Software Technology Parks of India), donde las multinacionales han establecido factorías de software.

En esta entrada os cuento un poco sobre un fenomeno similar, pero en España. La asociación AEC y la sociedad estatal Interes han iniciado recientemente una iniciativa con el eslogan "España: Destino europeo del nearshore". Previamente se consultó la opinión de los principales directivos del sector y posteriormente la consultora IDC publicó el estudio "La Oportunidad del Nearshore en España".

De nuevo, como ya se ha comentado anteriormente, durante esta campaña se volvió a hacer mención de la falta de personal cualificado. Resulta interesante observar como se habla de mano de obra al mismo tiempo más cualificada y económica y de carencia de profesionales cualificados.

Si se quita a un lado este doble juego mediático, esta iniciativa puede ser especialmente beneficiosa para el sector si efectivamente las empresas apuestan por la especialización.

¡Qué vienen los indios!

Las 3Is es un curioso título que engloba a los principales exportadores de software: India, Irlanda e Israel. De estos tres países, el caso de India es el más conocido porque las multinacionales del sector tienen factorías de software allí.

Son varios los motivos por los cuales India se incluye en el grupo de cabeza:
  • Bajo coste laboral
  • Incentivos públicos al sector y, especialmente, a la inversión extranjera
  • Bajas barreras de entrada en cuanto a inversión de capital
  • Personal cualificado
  • Profesionalización del sector

Esta profesionalización del sector ha surgido de algo tan sencillo como la distancia geográfica. Cuando en un proyecto es necesario integrar varios grupos de trabajo distintos y con culturas distintas, no queda más remedio que seguir las metodologías y especificar claramente los requisitos previos y los resultados esperados de cada fase.

Otro aspecto interesante es la penetración en el mercado con un enfoque abajo-arriba, que actualmente siguen muchas empresas subcontratadas también en España. Esta consiste en que el cliente percibe que los problemas operativos son solucionados por el personal técnico. Por lo tanto, en siguientes contratos, contacta directamente con la empresa que aporta el personal técnico, en lugar de la consultora inicial.

Llegados a este punto alguien pensará "Claro, como cobran una miseria, por eso venden. Seguro que el resultado es de baja calidad". Seguro que en India también hay chapuceros, pero no es talento precisamente lo que les falta:
Me dejo para el final a Narayana Murthy, presidente de Infosys y "el Bill Gates de Asia" según el diario Cinco Días. Me parece muy interesante su definición de la globalización:

“Defino la globalización como extraer capital de donde sea más barato, encontrar talento donde la oferta sea mejor, producir donde sea más rentable y vender donde estén los mercados; y todo eso sin restricciones de fronteras”

lunes, 21 de abril de 2008

Y ahora, hablemos de especialización

Con la entrada anterior acerca del intrusismo, además de mostrar la viga en el ojo propio, he querido destacar que en un proyecto tienen cabida varios perfiles distintos. Estos perfiles son un conjunto de capacidades a las que se puede llegar de distintas formas. Sin embargo, muchas veces se cae en ciertos tópicos que es necesario superar.

Por un lado, tenemos la "titulitis". Si es tu caso, te recomiendo encarecidamente el relato corto "Profession" (versión en castellano) del gran Asimov.

Por otro lado, afirmaciones como "Lo que esta consultora me ha dado es la capacidad a enfrentarme a cualquier nuevo campo que me asignen, aunque sea totalmente nuevo para mí". Y yo me pregunto, ¿si todos servimos para todo, qué evita que mañana nos sustituya alguien que cobre mucho menos?

¿Cuál es la verdad entre la titulitis y el todo-terrenismo? Sin olvidarse del "sin experiencia, no eres nadie, chavalín".

La respuesta tópica a los tópicos: "La realidad es muy compleja".

Sin embargo, la explicación es muy sencilla. El mercado laboral es mucho más variado que la oferta de enseñanzas regladas. Las titulaciones universitarias se desarrollan de forma que dan una base para varios perfiles distintos.

De ahí, la frustración del recién licenciado que se encuentra con que no está preparado para realizar un alto porcentaje de las tareas que le encomiendan. Luego, este recién licenciado recuerda cómo aplicar los métodos de resolución de problemas que ha utilizado en unos cuantos exámenes y se cree que la experiencia no sirve para nada, que la capacidad de abstracción que aporta la teoría es lo realmente importante.

Este hipotético titulado olvida que cumplir con una tarea es completarla correctamente en el menor tiempo posible. Para una persona con experiencia, muchos de estos obstáculos, no son más que pequeñas variantes de tareas ya realizadas, para las que ha desarrollado una gran capacidad como muy bien explica el modelo de la curva de la experiencia de Bruce Henderson. Según su modelo, cuantas más veces se realiza una tarea, menos coste supone volver a realizarla.

Nuestro titulado podrá responder que una persona con experiencia pero sin título sigue sin conocer los modelos abstractos y que no es capaz de resolver problemas que estén fuera de su experiencia. Ante esta afirmación, hay dos aspectos muy importantes que han de tenerse en cuenta:
  • No son pocas las personas no tituladas que por su especial talento y/o dedicación son capaces de aplicar sus propias capacidades inductivas para desarrollar sus propias reglas generales, aunque no suelen ser muy conscientes de ello.
  • No todos los titulados aplican los métodos que aprenden durante su formación.

Es en este último aspecto donde quiero hacer hincapié, sobre todo, en el caso específico de las metodologías. Muchos profesionales del sector desprecian el uso de las metodologías. Lo considero un gran error porque las metodologías son la llave para facilitar la especialización, y con ello avanzar en la curva de experiencia antes mencionada.

¡Pero qué pesado con la especialización!

La especialización es la madre del cordero. Es una de las principales causas por las cuales las empresas pueden alcanzar grandes beneficios. ¿Si lo que yo hago es necesario y nadie más puede hacerlo como yo, quién me va a decir cuánto tengo que cobrar?

En siguientes entradas, daré más detalles sobre el impacto de la metodología en el desarrollo de la especialización y de la, cada día menos quimera, Industria de los Sistemas de Información.

Sirva como adelanto que vamos a hablar de subcontratación. Sí, "subcontratación", esa palabra tan asociada a "empleo precario" en lugar de a "eficiencia" y "tejido empresarial".

Primero, hablemos de intrusismo

En la entrada anteriorBeñat y Pampín, gracias por vuestros comentarios!) surgió cierta polémica acerca del intrusismo laboral. Este es uno de los motivos de queja más frecuentes. "Cualquier lector de PC Plus se cree que puede hacer el diseño de una aplicación".

Pareciera que cualquier persona que se siente cómodo trabajando con ordenadores puede desempeñar cualquier tarea. De ahí nace el intrusismo. Ahora bien, ¿cuántos de nosotros nos hemos preocupado de no meter el pie en el terreno de otros?
  • Interfaces gráficas. Existe una profesión denominada "diseñador gráfico". ¡Qué coincidencia!
  • Algoritmia. No es muy conocido que para la algoritmia es necesario un nivel matemático muy superior al de un ingeniero. ¡Premio! Un matemático es la persona indicada para mejorar la eficiencia de una tarea computacional.
  • Planes de formación. Nos quejamos continuamente de que muchos de nuestros profesores no han sido enseñados a enseñar. ¿Por qué hacemos a los usuarios pasar por lo mismo?
  • El omnipresente powerpoint. Que sepamos manejar la herramienta informática no implica que sepamos como desarrollar una comunicación realmente efectiva.
Son algunos ejemplos de tareas para las que existen profesiones específicas. ¿Por qué nadie piensa en contratar a personas de este perfil o subcontratar a empresas especializadas? Porque somos unos "todo-terreno", lo que sea antes de admitir que tenemos limitaciones.

Jefe de proyecto: Tenemos que diseñar una nueva catedral para Sevilla. Aquí tienes el Autocad 1.2 pirateado y un manual de 1200 páginas.
Analista: Te advierto de que no he trabajado antes con Autocad 1.2.
Jefe de proyecto: No te preocupes. Seguro que en los foros de Internet encuentras un montón de información sobre cómo se usa.
Analista: Ahora mismo me pongo.

Hablemos ahora de la intromisión de la consultoría tecnológica en la consultoría de negocio. Consultores tecnológicos (en muchos casos, ingenieros) "se permiten" analizar el desarrollo de negocio de bancos, distribuidores, administraciones públicas, laboratorios, etc.

Determinados colectivos de técnicos e ingenieros nos hemos apropiado durante años de cualquier área de conocimiento que necesitara de la computación y la interconexión como mera herramienta. Esto perduró mientras se mantuvieron los códigos numéricos, los lenguajes y la interfaz de comandos. Progresivamente la interacción con toda esta tecnología se ha hecho más "humana" y, por lo tanto, más asequible para el resto de personas.

Con ello, pudimos haber dejado las tareas de usuario, precisamente, a aquellos que han recibido formación para serlo. En lugar de aprovechar esta oportunidad, en lugar de hacer los sistemas que pedían los usuarios, hemos pretendido que adaptaran sus formas de trabajar a nuestros sistemas. Nuestra principal arma: un lenguaje oscuro ("eso no se puede hacer porque habría un coflicto del tablespace por una interrupción de la JVM porque la MentiraException del motor XSL no está catcheada", " "uy, para hacer eso, habría que tocar la junta de la trócola...").

El verdadero profesional es áquel que identifica las barreras técnicas previamente y consigue ofrecer el sistema que se definió en la famosa "Definición de requisitos". Esta fase dista mucho de ser fiel a su definición teórica. En la realidad, es "el periodo en el que yo no me comprometo a nada porque no estoy seguro de saber cómo se hace y te dejo la puerta abierta para más adelante que cambies todo lo que te dé la gana".

Si nos centráramos más en aplicar las metodologías con criterio y en conocer las posibilides de las distintas plataformas tecnológicas, mejor nos iría a todos. En cualquier otro ámbito industrial, lo normal es que se puedan estimar los tiempos y los recursos necesarios. Por supuesto, se dan desviaciones que son contempladas previamente como "riesgos técnicos". Precisamente, una de las principales tareas de un jefe de proyecto es la gestión de estos riesgos, pero para ello hace falta conocer en profundidad el desarrollo técnico del proyecto sin perder la visión global.

¿Qué proporción de nuestra experiencia profesional hemos dedicado a profundizar en los aspectos técnicos? ¿Qué proporción les correspondería a los ámbito de matemáticos, pedágogos, diseñadores gráficos, economistas, etc.?

sábado, 5 de abril de 2008

Parece ser que falta gente, oiga

El fin último de este blog es hacer un análisis de las posibilidades de favorecer la cooperación que ofrecen las TIC. Varias entradas sobre diferentes conceptos tecnológicos y sobre la situación de la Administración Electrónica en España y Asturias están en el horno. Sin embargo, al final, lo que realmente nos lleva a movernos es lo que nos toca la fibra sensible.

El 24 de marzo, el periódico asturiano La Nueva España publicó la noticia "La falta de informáticos amenaza con dejar vacantes 900 empleos del sector tecnológico" en Asturias. En ese artículo, se refleja la propuesta del Cluster TIC de Asturias de "«reciclar» mediante cursos de formación a personal con otros perfiles profesionales".

Por supuesto, la respuesta no se hizo esperar y varios profesionales expresaron sus quejas a través de comentarios en la web del periódico y a través de blogs [1] [2] [3] [4] [5]. En ese momento, ya había quien indicaba la intención de las asociaciones de empresas de favorecer la entrada de profesionales extranjeros para bajar los salarios e incluso, se llega a decir, que el cluster es un cartel para fijar los niveles salariales.

El director del CTIC, Pablo Priesca realiza un análisis de la situación asturiana muy acertado: "Las condiciones laborales (salario, carrera profesional, estabilidad laboral…) que las pequeñas empresas pueden ofrecer no compiten con las condiciones que pueden ofrecer empresas de mayor tamaño".

Inicialmente uno puede pensar "es verdad, en Asturias faltan empresas con cierto volumen y por eso tienen problemas para ofrecer mejores condiciones". Sin embargo, en las ciudades grandes de España no deberían tener ese problema...

Cinco Días (2 de abril de 2008): "Faltan 10.000 expertos en tecnología" !!!
En este artículo aparecen declaraciones de directivos de Capgemini, Grupo Gesfor, S21sec, Garben y Exis TI. Lo más destacado:
  • rotación de empleados del 30% de media anual
  • caída en los márgenes brutos de negocio de entre cinco y ocho puntos
  • el número de ingenieros de telecomunicaciones e informáticos que sale de las universidades españolas cae de forma preocupante
  • la UE alerta sobre un déficit actual de 800.000 trabajadores en toda Europa
La solución propuesta: "traer gente de fuera de España".

¿¿Esa es la solución mágica??

En primer lugar, ¿porqué en la versión asturiana de esta noticia no proponían esta solución sin ambigüedades? ¿Puede tener que ver con el hecho de que el principal cliente es el Gobierno del Principado de Asturias?

En segundo lugar, creo necesario aclarar que estoy totalmente a favor de la inmigración, globalización, libre comercio entre países, etc. Sin embargo, lo que está claro es que esta medida por sí sola no va a solucionar la rotación. La causa primera de esta rotación no está en el déficit de oferta sino en las condiciones laborales del sector.

Por otro lado, si el margen se ha reducido de 5 a 8 puntos, ¿qué margen es el que obtenían anteriormente? ¿Qué otro sector podría permitirse esa reducción sin entrar en crisis? El déficit de profesionales se ha producido porque este reajuste de los salarios ha tardado demasiado tiempo en producirse y porque la conciliación vida-trabajo sigue sin ser posible.

Los profesionales que vengan se encontrarán con esta situación y la rotación continuará. Parafraseando a mi impulso, ¿esto cuándo se acaba? ¿Qué es lo que evita a las empresas ofrecer mejores condiciones laborales?

Hay varios motivos. Uno ya se ha mencionado, los márgenes excesivos de beneficios, y otros pueden ser la falta de formación tecnológica de los clientes y la exigencia de soluciones instantáneas a los problemas que afectan a los Sistemas de Información, ya que en muchos casos son una herramienta imprescindible para la operativa diaria.

Para mí, la raíz del problema es la falta de profesionalización del sector. ¡Cuidado!, no me refiero a que el personal necesite un papelito en el que diga lo que sabe hacer. Pienso igual que pobrecito hablador, no es una cuestión de intrusismo laboral, como indican muchísimos ingenieros y técnicos.

Me refiero a la forma de trabajar. Desde el nacimiento del sector, el objetivo de los diferentes paradigmas de programación (procedimientos, objetos, componentes, servicios, etc.) ha sido evolucionar de la artesanía informática a la Industria de los Sistemas de Información. Este objetivo se ha conseguido en gran medida en cuanto a la reutilización de código, la detección de errores y la escalabilidad.

Sin embargo, las metodologías brillan por su ausencia a la hora de planificar, establecer los requisitos, analizar y diseñar los sistemas, controlar la calidad y gestionar el conocimiento . Estas tareas se consideran superfluas porque no tienen impacto inmediato en que las aplicaciones respondan cuando se pulsan los botoncitos. En las Escuelas de Negocios deberían recalcar que "intangible", esa palabra tan bonita, incluye más aspectos que tener una marca como Coca-cola o hacer muchos amigos a través del networking.

Finalmente, otra palabra clave es especialización. ¿En qué otra industria te cambian de perfil de un día para otro sin ninguna formación previa o transferencia de conocimiento? ¿El aeronaútico que definió la estructura y el mecánico que diseñó el motor de un avión intercambian sus puestos tan alegremente? ¿El gestor de calidad de una empresa farmacéutica se pone a juguetear con las probetas para obtener un nuevo medicamento?

Algo de responsabilidad debemos tener en este tinglado. ¡Nunca debimos arreglarle el Windows al amigo que simplemente nos lo pidió porque estudiabamos una ingeniería de esas!

sábado, 8 de marzo de 2008

Isaías Carrasco

Mi más sentido pésame para la familia de Isaías Carrasco.

¡¡Los violentos nunca podrán con la Democracia!!

jueves, 6 de marzo de 2008

La primera duda tonta

La razón de iniciar este blog tan aburrido es simplemente tener algún sitio donde compilar todas las ideas que encuentre sobre la Administración Electrónica y las Herramientas Colaborativas. Creo que son las aplicaciones de la cooperación mediante TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación) con más posibilidades de desarollo.

Como no podía ser de otra forma, en un blog aburrido sólo tienen cabida las entradas aburridas. Así que para empezar bien, ahí voy con definiciones de diccionario:

colaborar. (Del lat. collaborāre). 1. intr. Trabajar con otra u otras personas en la realización de una obra. [...]
cooperar. (Del lat. cooperāri). 1. intr. Obrar juntamente con otro u otros para un mismo fin.

"Mismo fin", "objetivo común", me parece bastante más amplio y positivo que "una obra", que me suena a ponerme a palear delante de la hormigonera, besos para la familia y Ana 8)

Así que ya está resuelta la primera de mil dudas tontas, ¿que pongo en el título "cooperación" o "colaboración"?